Diego Coran Oria

LA PARKA

Un joven tenista irrumpe en las oficinas de la burocracia de La Muerte para reclamar que le devuelvan a su novia muerta, Guadalupe Pérez, que espera en el interior de ese inframundo kitch administrado por un elenco de trogloditas sometidos a los delirios de Gladiolo y el Ahorcado, fieles a La Parka, amo y señor del mundo de los muertos.

Como en el mito clásico, La Parka ofrece una oportunidad al galán proponiéndole un desafío: si el héroe vence, recuperará la vida de su amada; si pierde, perderá también su alma y será destinado a la nada misma. En el transcurso del duelo, los amantes experimentarán un viaje iniciático por un mundo alucinado de altos decibeles y de luces estrepitosas.

Una reinterpretación festiva del carácter finito de la vida que trafica un sentido profundo detrás de su humor irreverente, de la intensidad de sus coreografías y de los colores estridentes de su puesta en escena.

Fue mi primera obra como autor y director. Nació del dolor.
La ingenuidad fue la madre del atrevimiento.
Hoy, 10 años despues, me sigue dando felicidad.

La Parka
La Parka
La Parka
La Parka